El misterio del craneo del elefante
Parte del ocio madrugador

Yo sé, no es tan tarde, ¿pero qué diablos va a saber el mundo? para muchos es temprano y para otros soy una perdida por estar a “altas horas de la madrugada” así que, qué más dá. 

Como decía hace rato… cito para no perder el hilo:

 “Yo creo, a nivel muy, muy, muy particular que el fin del mundo comienza cuando aires tíbios de otra mano acarician la nuestra y hace que poco a poco nos vayamos estremeciendo…” 

Pues sí, yo creo eso, que empieza cuando nos acarician… como cuando ligeros aires de pradera entran a nuestros campos y con ellos van manchando con su aroma cada paso que dan… y que, cuando te das cuenta de que esos aires se han ido empiezas a estremecerte en locura infinita que busca lo conocido en esos aires que ahora, dejan la melancolía de haber existido… 

Tan sencillo como eso, y lo peor no es eso sino que cuando te das cuenta de que en lo desconocido podías ir a refugiarte y eso ya no está es cuando empiezas a navegar en alta mar. Sin rumbo de a dónde ir a dirigirte. Te pierdes y no hay más…